| Reproducimos el comunicado oficial de
Telefónica de Argentina respecto a los falsos avisos de fraude telefónico con el
90#: "Telefónica de Argentina garantiza que en su
red telefónica pública no es posible realizar el tipo de fraude asociado con la
marcación de un código90#".
"El mensaje de alerta que está circulando ampliamente, coincide con el mismo
que se retransmitió hace aproximadamente un año. Ya entonces, Telefónica de Argentina
verificó que era imposible que ese fraude funcionara en su red ya que la utilización del
código 90#, tal y como se describe en el proceso de fraude, no tiene ningún efecto,
directo o indirecto, en los mecanismos de encaminamiento y de tasación de las llamadas
que gestionan las centrales de conmutación de la red pública".
Asimismo retransmitimos otra declaración de
Telefónica de España sobre el mismo tema:
"Telefónica de España quiere aclarar ciertas informaciones confusas entorno
a un fraude telefónico del que ya se habló en julio de 1998. En aquel momento, la
compañía hizo público un comunicado, pero la inexplicable reaparición en la opinión
pública de estas informaciones obliga a la empresa a volver sobre ello. A este respecto,
Telefónica de España quiere manifestar que:"
" Tras exhaustivos estudios técnicos, se puede asegurar que es absolutamente
imposible que las llamadas realizadas desde un teléfono puedan ser facturadas a otro con
sólo marcar 90# (nueve, cero y almohadilla)".
" Telefónica de España facilita de forma gratuita a sus clientes la posibilidad
de la facturación detallada, de forma que cada usuario pueda comprobar una por una las
llamadas que ha realizado, y que, por tanto,se le cobran".
" En más de un año, desde la primera difusión de este presunto fraude,esta
compañía no ha recibido ni una sola reclamación en relación con esta estafa, ni hemos
recogido ninguna queja sobre la facturación de llamadas ajenas como consecuencia de haber
marcado el 90# ".
" La compañía niega, por tanto, cualquier relación con este libelo y afirma
desconocer absolutamente su procedencia y las intenciones dañinas con las que es
difundido".
Esperamos haber contribuído a disminuír la paranoia general sobre virus,
fraudes y año 2000, ya que la superabundancia de avisos inexactos y de origen no
comprobable, lleva a que cuando llega algo cierto y responsable, se pase por alto. |